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3 de agosto de 2012

Todo lo que necesitas saber sobre la misión Curiosity al planeta Marte

Ya se han cumplido más de cuatros años desde que visitamos por última vez a nuestro rojizo planeta vecino. La sonda espacial Phoenix fue la última en posarse sobre la superficie marciana. Pero ahora nos encontramos a pocos días de un nuevo contacto con Marte: el 26 de noviembre del 2011 abandonó la superficie de nuestro planeta el denominado Mars Science Laboratory (Laboratorio Científico de Marte), llevando consigo un vehículo del tipo rover que se ha dado a conocer popularmente como “Curiosity” (Curiosidad), quién intentará posarse sobre la superficie marciana, en el cráter Gale, el día lunes 6 de agosto a las 05:31 AM (horario universal).

Hablando estrictamente, Curiosity se encontrará descansando sobre la superficie de Marte 13,8 minutos antes, pero aquí en la Tierra recibiremos la señal con retraso debido al tiempo que le toma a las ondas de radio, viajando a la velocidad de la luz, recorrer la distancia entre los dos planetas, de aproximadamente 248 millones de kilómetros en el momento del descenso.

26 de abril de 2011

Microorganismos extraterrestres podrían proliferar en condiciones de hipergravedad

La fusión de disciplinas científicas tales como la astronomía y la biología me parece una de las cosas más interesantes que puede existir. Estudiar las condiciones bajo las cuales la vida prolifera en nuestro planeta y aplicarlas a la vida fuera de la Tierra, a través de la joven ciencia de la astrobiología, es el camino por excelencia para lograr una comprensión correcta del fenómeno de la vida a escala universal. Pero no siempre las condiciones “normales” que se experimentan en nuestro planeta son las únicas bajo las cuales la vida puede desarrollarse. Por el contrario, la gama de condiciones bajo las cuales la vida puede proliferar parecería ser mucho más amplia de lo que incluso podemos imaginar.

En artículos previos ya he escrito sobre la increíble cantidad e intensidad de condiciones bajo las cuales la vida puede proliferar. Ciertos microorganismos que denominamos extremófilos son la prueba de la extrema resistencia de la vida, puesto que sobreviven y se reproducen sin problemas bajo temperaturas, presiones y radiaciones que matarían al instante a cualquier otro ser vivo. Un nuevo estudio, liderado por el científico japonés Shigeru Deguchi, parecería demostrar que esa resistencia de la vida también se aplica a condiciones de gravedad extrema, o hipergravedad.

10 de marzo de 2011

Candidato para la existencia de vida extraterrestre número 4: Encélado

Hace algún tiempo escribí una serie de artículos donde argumentaba acerca de los mejores candidatos que tenemos en nuestro sistema solar para la existencia de vida extraterrestre. El primer candidato analizado fue nuestro cercano vecino, el planeta Marte. El segundo candidato estudiado, y sinceramente mi favorito, fue Europa, uno de los muchos satélites naturales del planeta Júpiter. Y por último, en un tercer artículo, vimos como candidato a Titán, un satélite natural del planeta Saturno.

Hasta ese momento, esos eran los mejores lugares para desarrollar la búsqueda de vida en nuestro sistema solar; eran las mejores apuestas para invertir recursos, tiempo y dinero en organizar expediciones en búsqueda de vida allí afuera. Y lo siguen siendo; pero recientes descubrimientos parecen indicar que un nuevo candidato se ha sumado al listado, y se ha convertido en una nueva esperanza para la presencia de vida extraterrestre. Me refiero a otro de los satélites del planeta Saturno, el helado Encélado.

11 de febrero de 2011

Extremófilos: la prueba de la extrema resistencia de la vida

A través de la historia los seres humanos siempre nos hemos sentido cautivados y fascinados por ese fenómeno tan peculiar que denominamos vida, y en el cual nosotros mismos estamos incluidos. Estudiando y analizando en detalle al resto de las especies con las que compartimos el planeta hemos llegado a comprender mucho sobre la vida en la Tierra. Hemos dado grandes pasos, como sucedió con el establecimiento (y continua mejora) del sistema de clasificación taxonómico, y también enormes saltos, como el realizado por Charles Darwin con su descubrimiento de la evolución de las especies a través de la selección natural (la cual, me siento tentado de aclarar, es un hecho científico establecido, y no solamente una teoría como muchos quisieran creer).

Siendo nosotros mismos una de las tantas especies que habitan el planeta, cuando tratamos de estudiar y entender a los seres vivos cargamos con un sesgo importante que limita nuestro campo de búsqueda. Durante mucho tiempo hemos creído que la vida solamente podría desarrollarse y proliferar en entornos similares a aquellos que nos resultan tolerantes para vivir a nosotros y a otras formas de vida que se nos parecen. Al mismo tiempo hemos descartado ambientes extremos, como aquellos con muy elevada temperatura, o alta presión, o el vacio del espacio, y los hemos catalogado como imposibles para el surgimiento y sustentamiento de vida. Sin embargo, recientemente hemos descubierto que la imaginación de la naturaleza es impensablemente más grande que la nuestra, y que la resistencia del fenómeno de la vida es realmente extrema.

10 de diciembre de 2010

OVNIS, extraterrestres y las patrañas de la ufología

Cuando las personas que me rodean se enteran que soy un individuo relativamente instruido y sumamente interesado en el mundo de la ciencia, suelen interrogarme con una típica serie de preguntas. ¿Es cierto que el hombre llegó a la Luna o fue todo un engaño? ¿Cómo explica la ciencia sentimientos como el amor? ¿Qué hubo antes del Big Bang? ¿Existen los OVNIs y los extraterrestres? Y es justamente sobre esta última pregunta que voy a explayarme en este artículo, para tratar de aclarar verdades, rumores y mentiras acerca de los OVNIs y la existencia de vida extraterrestre.

Voy a empezar haciendo dos afirmaciones bien controversiales, para luego proceder a explicarlas y aclararlas como corresponde. Afirmación N° 1: los OVNIs existen. Afirmación N° 2: los extraterrestres existen. ¡Tranquilos, compañeros de ciencia, no se asusten! Lo que marca la diferencia clave en el asunto es algo que la mayoría de los ufólogos no parece comprender, y es lo siguiente. Afirmación N° 3: no existe relación alguna entre los avistamientos de OVNIs y el fenómeno de la vida extraterrestre.

¿Qué es lo que entendemos por OVNI? Creo que a cualquier persona que le mencionemos dicha palabra automáticamente pensará en pequeños hombrecitos verdes de cabezas gigantes y ojos saltones volando en naves con forma de platillo. Ese es el erróneo estereotipo de vida extraterrestre que la mayoría de las personas suele asociar con la palabra OVNI. Pero el significado del término OVNI es mucho más simple: objeto volador no identificado. Un OVNI es simplemente eso: algo que vuela, que vemos en los cielos y que no tenemos la capacidad de identificar. ¿Eso existe? ¡Por supuesto que existe! Hay miles de cosas volando por aquí y por allí que no podemos identificar. Pero eso no quiere decir que debamos asociarlas con vida extraterrestre; es ahí donde está el mayor error.

3 de diciembre de 2010

Vida en arsénico: implicaciones del descubrimiento de la NASA sobre nuestra comprensión del fenómeno de la vida

Todos sabemos que la NASA es bien conocida por hacer volar diferentes tipos de cosas. Desde cohetes tripulados hasta diversas clases de satélites, esta popular agencia de aeronáutica espacial sabe como elevar objetos hacia el espacio. Pero en esta ocasión, la NASA elevó e hizo volar algo completamente diferente: la imaginación de las personas y de los medios.

El anuncio de la NASA acerca de un nuevo descubrimiento en el campo de la astrobiología que impactaría en la búsqueda de vida extraterrestre provocó un descomunal revuelo. Los medios comenzaron una cadena de (en algunos casos catastróficas) especulaciones acerca de lo que la NASA podría llegar a revelar. Y es que parece ser que aquellos medios que escriben noticias de carácter sensacionalista sólo tuvieron la capacidad de leer las palabras “descubrimiento”, “vida” y “extraterrestre” del anuncio oficial, para luego unirlas en ridículos artículos constituidos de pura especulación irracional.

Pero dejando la bronca hacia la mala prensa de lado, vayamos a lo que realmente importa en todo este asunto. En una rueda de prensa donde participaron diferentes astrobiólogos y científicos de la NASA, finalmente se anunció el nuevo descubrimiento: un microorganismo, particularmente una bacteria, que puede crecer y desarrollarse en arsénico, e incluso incorporarlo a su metabolismo y a su ADN. Trataré de explicar a continuación, de la manera más simple posible, que significa todo esto y cuáles son las implicaciones que este descubrimiento tiene sobre nuestra comprensión del fenómeno de la vida.

23 de noviembre de 2010

Candidato para la existencia de vida extraterrestre número 3: Titán

Finalizando esta entrega de artículos acerca de las posibilidades de vida extraterrestre en nuestro sistema solar, vamos a referirnos ahora al último de los candidatos: una de las tantas lunas del planeta Saturno, el satélite natural Titán. Previamente analizamos las condiciones del planeta Marte y lo vimos como un gran candidato para la presencia de vida en el pasado. Luego estudiamos el satélite joviano Europa y descubrimos su altísima capacidad para albergar vida. A continuación examinaremos las características de Titán y explicaremos porque lo consideramos una gran promesa de vida en el sistema solar.

Los primeros datos acerca de esta luna fueron obtenidos en la década del 1980 por las misiones Pioneer 11, Voyager 1 y Voyager 2, pero sólo conseguimos una mirada superficial de Titán. Lo más importante lo hemos obtenido gracias a la misión espacial Cassini-Huygens de la NASA, la ESA y la ASI en conjunto, compuesta por la nave Cassini y la sonda Huygens, que sobrevoló a Titán y descendió sobre su superficie en el año 2005, brindándonos mucha información valiosa acerca de las condiciones del satélite.

Una de las principales características de Titán es su tamaño, cuenta con un diámetro de 5150 km, que lo convierte en el segundo satélite natural más grande del sistema solar (solo superado por Ganimedes, satélite de Júpiter). Con una masa que casi dobla la de nuestra Luna, Titán está compuesto por un núcleo rocoso con hierro y silicio, además de agua congelada y metano sólido. Debido a la increíble distancia que lo separa del Sol, las temperaturas en Titán son muy bajas, llegando a temperaturas superficiales de -179°C, lo que hace que sea más frío incluso que las noches más frías de la Luna o de Europa.

16 de noviembre de 2010

Candidato para la existencia de vida extraterrestre número 2: Europa

Continuando con esta serie de artículos acerca de los lugares más probables para la existencia de vida extraterrestre en nuestro sistema solar, nuestro próximo candidato no es un planeta, sino uno de los muchos satélites naturales del planeta Júpiter: la luna Europa.

Antes de continuar, debo decirlo: Europa simplemente me fascina. Desde que leí por primera vez, hace muchos años, acerca de sus extraordinarias condiciones y su más que probable capacidad para albergar vida, siempre sentí que Europa es un lugar muy especial en nuestro sistema solar. Y desde ese momento nunca dejó de motivar mi curiosidad y mi imaginación; incluso he escrito varias historias de ciencia ficción sobre la vida en Europa (espero algún día poder publicarlas). Por cierto, apuntar mi primer telescopio a Júpiter y observar a Europa orbitando al planeta fue una de las experiencias más maravillosas que he vivido; una de esas que te hacen ver cómo es realmente el universo y replantearte tu lugar en él.

Observada desde el exterior, Europa es una luna cubierta completamente por una gruesa capa de hielo superficial. En las fotos tomadas por la sonda Galileo podemos observar dos características principales de la superficie de Europa que captan nuestra atención: una serie de grietas oscuras que se entrecruzan sobre el hielo y una baja cantidad de cráteres en su superficie. Y la explicación a ambas nos es proporcionada por el dato más asombroso que hemos obtenido sobre la composición de este peculiar satélite: un extenso océano de agua líquida bajo la superficie helada.

10 de noviembre de 2010

Candidato para la existencia de vida extraterrestre número 1: Marte

Siguiendo con la temática tratada en artículos anteriores acerca del fenómeno de la vida visto desde la perspectiva de la astrobiología, voy a escribir una serie de artículos relacionados con los candidatos más plausibles para la presencia de vida extraterrestre en nuestro sistema solar. Vamos a analizar las características, propiedades y condiciones de los tres lugares de nuestro vecindario inmediato con más probabilidades de albergar vida: el planeta Marte, la luna Europa del planeta Júpiter y la luna Titán del planeta Saturno. Empecemos en este artículo con el más cercano de ellos: Marte.

Cuando hablamos de vida extraterrestre, debemos admitir que el planeta Marte ha sido siempre el que más ha motivado nuestra imaginación. Todo comenzó cuando el astrónomo Percival Lowell estudió una serie de líneas que surcaban la superficie del planeta (previamente observadas por Giovanni Schiaparelli), para luego afirmar que las mismas eran canales artificiales construidos por una civilización marciana inteligente. Por supuesto, más tarde se comprobó que las líneas se debían a un efecto óptico y las teorías marcianas se descartaron completamente. Pero la imaginación de los autores de ciencia ficción ya había echado a volar: “La Guerra de los Mundos” de H. G. Wells, “La Serie Marciana” de Edgar Rice Burroughs y “Crónicas Marcianas” de Ray Bradbury son sólo algunos ejemplos de obras populares basadas en la vida en Marte.

Pero haciendo a un lado la ciencia ficción y la falsa concepción de vida marciana como “pequeños individuos verdes con antenas” (o perversos monstruos que invaden nuestro planeta en gigantescas naves robots) voy a referirme aquí al estudio real, empírico y científico de la posible existencia de vida en el planeta Marte. Por supuesto, prácticamente hemos descartado la presencia de vida compleja e incluso vida pluricelular no tan compleja; lo que esperamos encontrar cuando estudiamos dicho planeta son organismos unicelulares simples o diferentes tipos de bacterias.

5 de noviembre de 2010

Los tres requisitos fundamentales para la vida

La vida tal como la conocemos sigue una serie de reglas que nos permiten verla como parte de un todo ordenado. En nuestra probablemente (muy) limitada visión del fenómeno de la vida consideramos ciertos requisitos como fundamentales para que ésta se presente y desarrolle. En el artículo previo describí de forma general a la ciencia de la astrobiología, la cual se encarga de estudiar la vida en el espacio. En este artículo voy a profundizar sobre las condiciones básicas que debemos buscar en el cosmos para que tengamos una mayor probabilidad de encontrar vida.

Considero necesario aclarar que todo lo explicado a continuación deviene del estudio de la única clase de vida que conocemos, la vida en nuestro planeta. Es probable que en otros lugares pueda emerger la vida en condiciones que nos parecerían impensables, pero no podemos estar seguros de ello. Sabemos que ciertas reglas físicas y químicas básicas deben aplicarse en cualquier parte del cosmos, pero algunas de ellas asociadas al fenómeno de la vida todavía pertenecen al campo de la especulación.

Analizaremos a continuación los tres requisitos fundamentales para la presencia de vida: el medio, la materia prima y el método.

2 de noviembre de 2010

Astrobiología: El estudio de la vida en el espacio

¿Quién de nosotros no se siente atraído y fascinado por ese maravilloso fenómeno que denominamos vida? Desde los niveles más básicos formados por conjuntos de moléculas agrupadas, hasta los altos niveles de complejidad de las comunidades y ecosistemas que interactúan entre sí, la vida es uno de esos misterios que maravilla a la humanidad desde el inicio de los tiempos. Y es que la vida abunda en nuestro planeta: en el aire que respiramos, en el agua que bebemos, en la tierra, dentro de nosotros y a nuestro alrededor, allí donde miremos, encontraremos vida. Por supuesto, tampoco podemos considerarnos espectadores imparciales: nosotros mismos somos una manifestación del fenómeno de la vida.

Pero si nos alejamos de nuestro pequeño planeta azul y observamos más allá, ¿qué tan común es la vida en otros lugares? ¿Es acaso nuestro planeta una rara excepción colmada de vida en un Universo vacio e inerte? ¿O será que allí donde se den ciertas condiciones básicas la vida se abrirá paso y se desarrollará a raudales? Algunas de estas y otras preguntas aún más complejas intentan ser contestadas por la astrobiología.

La astrobiología es una disciplina científica relativamente joven que se encarga de estudiar la vida en el espacio. Surge de unir los conceptos acerca de la vida que nos brindan la astronomía, la física, la ciencia planetaria, la química, la biología, la geología y otras disciplinas. Su objetivo principal es tejer un entramado entre todas las ciencias mencionadas, las cuales suelen presentar límites bien definidos, con el fin de conectar dichas ciencias, aplicar el conjunto al estudio de la vida y obtener un resultado coherente de todo el proceso.

30 de septiembre de 2010

Descubierto un exoplaneta que podría ser habitable

Grandes noticias para el universo de la ciencia y la astronomía. El día de ayer, miércoles 29 de septiembre, los astrónomos descubrieron un nuevo exoplaneta orbitando a la estrella enana roja llamada Gliese 581. Previamente se habían encontrado otros cinco exoplanetas orbitando a esta estrella, pero lo grandioso de este nuevo descubrimiento es que el planeta en cuestión se encuentra ubicado dentro de la denominada "zona de habitabilidad", región donde las condiciones propician la existencia de agua líquida en la superficie del planeta.

El planeta fue detectado usando el método de medición de velocidad radial, explicado con detalle en este artículo anterior. La estrella alrededor de la cual orbita el planeta, Gliese 581, se encuentra aproximadamente a veinte años luz de distancia de la Tierra. Esta distancia es asombrosa para nosotros, pero a escala galáctica es relativamente cerca: solo unas pocas estrellas se encuentran más cerca que ésta. El planeta descubierto tarda 37 días en orbitar alrededor de la estrella, y lo hace a una distancia de 1/6 de la distancia entre la Tierra al Sol. Las mediciones indican que posee una masa (mínima) de tres veces la masa de la Tierra, por lo cual es más probable que se trate de un planeta rocoso como el nuestro y no de un gigante gaseoso como Júpiter.

Analicemos a continuación algunas cuestiones que son probables que se den en este planeta, siempre tratando de mantenernos en el terreno de lo probable, sin sacar conclusiones apresuradas como que existe vida en dicho planeta o que puede ser habitado.

13 de septiembre de 2010

Panspermia: ¿Somos todos extraterrestres?

¿Lo somos? Bueno, de hecho tu y yo nacimos en este planeta, en la Tierra, así que poco probable es que seamos directamente extraterrestres (excepto que este blog esté siendo leído por alguna civilización extraterrestre, en cuyo caso tú si lo eres). Al hacer esa pregunta no me refiero específicamente a la raza humana, pero ¿qué tal nuestros ancestros? Tal como fue planteado por Charles Darwin en su teoría de la evolución por selección natural, todas las especies de animales que coexisten en la actualidad descienden de especies primitivas anteriores, y a su vez, todas las especies primitivas deben tener un único ancestro común. Todos los seres vivos de este planeta, desde bacterias y organismos unicelulares, hasta las plantas, animales, mamíferos y el ser humano, compartimos un único ancestro común del que todos descendemos.

La pregunta que esta situación nos plantea es: ¿de dónde surgió este ancestro común que todos compartimos? Es una de las preguntas aún no contestadas por la ciencia y una situación que aún no hemos podido recrear completamente en nuestros laboratorios. ¿Cómo es que la materia inorgánica e inerte se convirtió, de un momento a otro, en materia orgánica, viva, con capacidad de reproducirse a sí misma, adecuándose y condicionándose de acuerdo al entorno? Es obvio pensar que este fue un proceso sumamente complejo, no cabe duda que debieron darse interacciones muy complicadas entre moléculas de diferentes compuestos químicos (como carbono, oxigeno, nitrógeno e hidrogeno) y diferentes fuentes de energía (como radiación solar, fuertes mareas oceánicas y descargas eléctricas provenientes de rayos).

Las teorías son muchas y cada una de ellas suscita aún más preguntas. ¿Es la vida un evento insólito y azaroso que se dio por pura casualidad en nuestro planeta? ¿O es la vida algo muy común en el Universo, y allí donde se encuentren presentes los componentes básicos mencionados, allí seguro se generará la vida? Y la que me propongo a analizar en este artículo es una de las teorías más interesantes que se han propuesto sobre el surgimiento de la vida en nuestro planeta: la Teoría de la Panspermia.

30 de agosto de 2010

Exoplanetas: cómo detectar a nuestros vecinos

Todos conocemos perfectamente a los miembros de nuestro hogar: un pequeño planeta azulado donde habitamos, tres planetas apenas más pequeños que el nuestro, cuatro gigantescos mundos gaseosos separados de los otros por un cinturón de asteroides, decenas de planetas enanos, varios cientos de lunas, muchísimos cometas y otros objetos menores. Y por supuesto, conocemos al “padre” de nuestro hogar, ese colosal astro que los relaciona a todos: nuestra estrella, el Sol, alrededor del cual orbitan todos los demás cuerpos.

Hasta hace algunos años, cuando observábamos a nuestros vecinos, aun los más cercanos de ellos, solo podíamos ver al “jefe del hogar” brillando con gran intensidad, pero ciertamente no veíamos al resto de los miembros de esos otros hogares; veíamos a las colosales estrellas como pequeños puntos brillantes, pero definitivamente no veíamos a ninguno de los planetas que las orbitaban. ¿Por qué sucede esto? Pues sencillamente porque las estrellas son tan enormes y tan brillantes que en comparación con ellas los planetas no son apreciables. Imaginen que los habitantes inteligentes de un hipotético planeta en un sistema solar distante enfocan sus telescopios (con un nivel de tecnología similar a la nuestra) hacia nuestro sistema solar: solamente verían al Sol brillando como un pequeño punto, pero definitivamente no verían a ninguno de los planetas.

Pues bien, desde el año 1995 esa situación ha cambiado, y hemos ido conociendo progresivamente más y más miembros de otros sistemas solares. Estos son denominados planetas extrasolares o exoplanetas, dado que orbitan a una estrella diferente al Sol y por lo tanto no pertenecen al sistema solar. Y aunque no podemos “verlos” directamente a través de nuestro instrumental actual, si hemos desarrollado métodos muy precisos para detectarlos. Veremos a continuación cuales son dichos métodos, así como sus aspectos positivos y negativos.

18 de agosto de 2010

El Universo está en nosotros

El ser humano puede distinguirse del resto de los animales por ser el primero de estos en preguntarse cosas sobre sí mismo y sobre su entorno, por su búsqueda incesante de respuestas y explicaciones a preguntas tan profundas como “¿de dónde venimos?” o “¿por qué estamos aquí?”. A lo largo de la historia las personas han recurrido a la religión, los mitos y la espiritualidad para tratar de encontrar una respuesta a estas preguntas. Pero en el tiempo presente podemos encontrar una respuesta verdadera, real, empírica a estas preguntas a través de la ciencia. Y créanme, la respuesta es mucho más increíble e impresionante de lo que cualquier religión puede inventar profesar y la mente humana puede llegar a imaginar.

La respuesta a la pregunta “¿de dónde venimos?” se encuentra ligada de manera directa a un evento que, en principio, nos parecería totalmente ajeno a nosotros: la violenta “muerte” de las estrellas. Veremos a continuación (de manera simple y resumida) la agonía y muerte de cierto tipo de estrellas, un evento que llamamos supernova.

En las etapas tempranas del Universo, después del suceso del Big Bang y tras diferentes etapas complejas donde se suprimieron entre sí partículas y antipartículas, y donde el único material constituyente eran partículas subatómicas simples, el Universo en su totalidad se encontraba formado por nubes gaseosas compuestas únicamente del más básico de los elementos: hidrógeno. En estas instancias no existía ninguno de los elementos más pesados, y el Universo estaba formado en su totalidad por átomos de hidrógeno. Por efecto de la fuerza que hoy conocemos como gravedad, estas colosales nubes de hidrógeno comenzaron a agruparse y colapsar, y tras varios millones de años formaron las primeras estrellas del Universo.

10 de agosto de 2010

Bacterias de la Galaxia

Cada bacteria o virus que está en nuestro interior, en alguna parte infinitamente diminuta de nuestro cuerpo, ¿sabe de quién es huésped? ¿Conoce el nombre, la profesión o algún otro dato de la persona que infecta? No, porque éste conocimiento excede sus límites. Simplemente se limita a cumplir con su propósito durante el relativamente corto periodo de su vida.

De la misma forma, si consideramos a la galaxia como un todo, como un ser perfecto compuesto de miles de millones de estrellas que le proveen su energía, de miles de combinaciones de gases y químicos, y que se desplaza por el espacio a velocidades increíbles, ¿sería tan extraño vernos a nosotros mismos como microscópicos seres que invaden una de las pequeñas partes de este ser GALAXIA y solo se limitan a cumplir con su limitado propósito, en su corto tiempo de vida, sin ninguna posibilidad de comprender aquello que excede a sus propios límites?

Para ponerse a pensar...

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