¿O quizás debería decir que la imposición por la fuerza de una religión representó dicho atraso? No, supongo que sería incorrecto achacarle toda la culpa a una sola religión, aunque toneladas de evidencia histórica me respalden. De modo que voy a tratar de reprimir mi indignación y evitar descargar mi enojo hacia la religión más cruel, destructiva y sanguinaria que ha existido. En lugar de eso, voy a contarles la historia de una mujer; una de las mujeres más maravillosas que ha pisado el mundo antiguo; una mujer dedicada a la filosofía, a la ciencia y a la enseñanza: la historia de Hipatia.Hipatia nació en la ciudad de Alejandría, capital de Egipto, a mediados del siglo IV, aproximadamente entre los años 355 y 370, según diversas fuentes. Era la hija y discípula del astrónomo Teón de Alejandría, del cual recibió una avanzada educación en matemáticas, astronomía y filosofía. En una época donde el rol de las mujeres en la sociedad era prácticamente nulo, Hipatia era líder de la escuela neoplatónica de Alejandría y educadora de diversos jóvenes aristócratas que luego ocuparían cargos de alta jerarquía en el gobierno. Según palabras del filósofo Damascio:
"De naturaleza más noble que su padre, no se conformó con el saber que viene de las ciencias matemáticas, en las que había sido introducida por él, sino que se dedicó a las otras ciencias filosóficas con mucha entrega. Además de conseguir el grado más alto de la virtud práctica en el arte de enseñar, era justa y sabia, y se mantuvo toda la vida virgen."
