
La conjunción de los planetas Venus y Júpiter se produjo durante la semana pasada, entre el 11 y 16 de marzo, y sólo fue visible en el hemisferio norte. Ambos planetas pueden verse normalmente en el cielo nocturno a simple vista, pero generalmente se los confunde con estrellas, debido a que se los ve como pequeño puntos de luz. Un buen consejo para diferenciarlos de las estrellas y lograr encontrarlos es fijarse si el punto de luz parpadea: si lo hace, se trata de una estrella; si no lo hace, entonces es un planeta. Esto se debe a que las estrellas se encuentran increíblemente lejos, y su luz es deformada al recorrer el largo trayecto camino a la Tierra y al atravesar la atmosfera, entonces las vemos parpadear. Puesto que los planetas son mucho más cercanos, ese fenómeno no afecta a su luz.