
Debo admitirlo, me abruma un poco cuando aquellas personas que considero “pensantes” me preguntan si el hombre realmente llegó a la Luna, sobre todo cuando ante mi indudable respuesta positiva (si, es un hecho, llegamos a la Luna) empiezan a desplegar una serie de planteos y cuestionamientos conspirativos, sin razonamiento alguno, que sólo repiten porque los han escuchado o leído en algún lado, sin el mínimo intento de hacer un análisis crítico de los mismos. Y entiendo perfectamente porque lo hacen, entiendo que las teorías conspirativas pueden resultar atractivas, simples, incluso divertidas. Pero personalmente, no encuentro para nada divertido el intento de denigrar el logro más importante de la humanidad con hipótesis ridículas. Es por eso que finalmente me he decidido a escribir un artículo al respecto, para exponer de forma correcta las muchas pruebas y evidencias que tenemos de nuestra innegable presencia en la Luna, y al mismo tiempo refutar los argumentos que más frecuentemente se usan en la teoría conspirativa.